Nunca jamás llegué a imaginar que este blog llegaría a tener más de 1.200 frases y más de 6.700.000 páginas vistas. Tampoco que en Twitter alcanzaríamos más de 23.000 seguidores. Nunca fue esa la intención. Cada usuario nuevo, cada página registrada, cada comentario, cada reenvío fueron una sorpresa. Una grandísima y vanidosa sorpresa.
Vinieron de todas partes… de períodicos, de libros, de amigos, de webs, de poesías, de declaraciones, de la calle, de la imaginación, de las ocurrencias … Y fueron a todas partes, a amigos, colegas, compañeros, conocidos, desconocidos… Las frases llegaron, surgieron, no eran de nadie, ni siquiera de quién las había dicho o escrito y eran para todo el que quisiera escucharlas, para todo el que quisiera pararse uno o cinco minutos a dejarse sorprender por una pequeña reflexión. Han pasado casi 13 años desde que empezamos a enviar frases, primero a través de una lista de email, 9 desde que se pasaron al teléfono móvil a través de SMS, 6 desde que se abrió este blog, que era la mejor manera de guardar la frase de cada día sin que se perdiera en un archivo o en un papel, sin que se borrase al eliminar la papelera… Hace un año incluso abrimos una aplicación de iPhone.
Y, a pesar de todo, de lo bonito que ha sido buscar, recibir, encontrar y compartir frases todo este tiempo, uno siente que tiene que pasar página y hacer otras cosas. Así pues, tan discretamente como llegamos aquí, decimos adiós. No habrá más frases del día desde esta web, ni desde la cuenta de Twitter. Hasta aquí hemos llegado, desde aquí despegamos a pensar en cosas nuevas.
Gracias por vuestros comentarios, sugerencias, clicks, … Como regalo de cierre os dejamos un archivo PDF en el que podréis tener todas las frases que hemos ido publicando:
La Frase del Día – frasedeldia.net
La última frase que queremos compartir, y que fue también la primera, es la siguiente:
“El propósito de la vida es servir a los demás y cuánto más difícil es tu labor, mayor es el reto y mayor la oportunidad de vivir una vida plena” (Dalai Lama)
Gracias de veras por estar ahí. Hasta siempre.





