La verdadera causa del desorde que perturba los juicios humanos es que los hombres sitúan el sentimiento allí donde sólo debían situar la razón.
Diciembre 7, 2007 por caminando
La verdadera causa del desorde que perturba los juicios humanos es que los hombres sitúan el sentimiento allí donde sólo debían situar la razón.