Aristóteles

El hombre sabio no se expone innecesariamente al peligro, puesto que hay pocas cosas que le importen lo suficiente. Pero desea, en grandes crisis, dar incluso su vida, sabiendo que bajo ciertas condiciones no merece la pena vivir.

Alhóndiga Bilbao

William Shakespeare

El arte de nuestras necesidades es extraño,
puede hacer preciosas las cosas viles (…)

 

Sandip Tiwari

 

La brecha entre el hombre de la calle y el conocimiento de cómo funcionan las cosas es cada vez mayor. Pero no solo para la gente de la calle. ¿Cuántos científicos e ingenieros hay en España? Probablemente, ni la mitad de ellos comprenden muchos desarrollos, aunque sepan mucho de su especialidad concreta.

 

P.D. Extraído de esta entrevista.

 

Benajmín Prado

¿Cuánto vale lo que no nos cuesta nada? ¿Qué importancia le damos a las cosas que logramos sin ningún esfuerzo? En estos tiempos líquidos en los que si tienes 10 minutos y un ordenador puedes conseguir casi cualquier cosa sin ir a buscarla a ninguna parte, porque basta con pulsar dos teclas para que Internet te ponga en la mano el disco, la noticia o la imagen que estuvieras buscando, parece que es más fácil desear las cosas que quererlas y que a fuerza de acumular titulares, citas y resúmenes nos arriesgamos a sustituir el conocimiento por la simple curiosidad, que es un buen punto de partida, pero un mal destino.

 

P.D. Extraído de este extraordinario artículo.