Medite al atardecer, mirando las estrellas y acariciando a su perro, es un remedio infalible.

Medite al atardecer, mirando las estrellas y acariciando a su perro, es un remedio infalible.

La vida me ha golpeado fuerte, podría haberme hecho vulnerable y pegarme un tiro o mirar al cielo y crecer. Preferí esto último.
P.D. Descanse en paz, Manolo Preciado.

Para entender el corazón y la mente de una persona, no mires a lo que ya ha conseguido, sino a lo que aspira a hacer.
Solo es posible avanzar cuando se mira lejos.
Me miran con tus ojos las estrellas mas grandes.