La vida no vale nada
si no es para perecer
porque otros puedan tener
lo que uno disfruta y ama.

La vida no vale nada
si no es para perecer
porque otros puedan tener
lo que uno disfruta y ama.

¿Cuánto vale lo que no nos cuesta nada? ¿Qué importancia le damos a las cosas que logramos sin ningún esfuerzo? En estos tiempos líquidos en los que si tienes 10 minutos y un ordenador puedes conseguir casi cualquier cosa sin ir a buscarla a ninguna parte, porque basta con pulsar dos teclas para que Internet te ponga en la mano el disco, la noticia o la imagen que estuvieras buscando, parece que es más fácil desear las cosas que quererlas y que a fuerza de acumular titulares, citas y resúmenes nos arriesgamos a sustituir el conocimiento por la simple curiosidad, que es un buen punto de partida, pero un mal destino.
P.D. Extraído de este extraordinario artículo.
Por mucho que un hombre valga, nunca tendrá valor más alto que el de ser hombre.
Si un hombre no está dispuesto a luchar por sus ideas, o no valen nada sus ideas o no vale nada él.